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12-10-2006
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soldados israelies arrestan un niño.
polemica / 22
LA GUERRA
CONTRA LOS CIVILES
 

 

En sus discursos oficiales el presidente de Estados Unidos, George Bush, emplea siempre el verbo “trabajar” para referirse a las actividades de guerra que realizan sus soldados en Irak. No podemos retirarnos sin antes acabar nuestro trabajo, afirma. El “trabajo” de los soldados de Bush se ve diariamente en los informativos de la televisión.

Naturalmente que toda persona normal comprende que destruir un país y producir matanzas diarias no puede ser un “trabajo”. Pero Bush no dice una palabra sin que esta no responda a elaboraciones teóricas o de propaganda de algunos de sus equipos de gobierno. Obviamente se trata de una divulgación destinada a inflar con una valoración positiva la actividad bélica. Pero a la vez demuestra el menosprecio que sienten Bush y su gobierno sobre la sensatez de la población norteamericana y de la opinión pública mundial. Porque hay que ser muy despistado para compartir la afirmación de que la destrucción de bienes materiales producidos por el trabajo, sea un trabajo. Y que asesinar decenas de personas diariamente, la mayoría civiles, pueda calificarse de trabajo. En realidad Bush, con estas afirmaciones, corrompe hasta el significado relativamente estable de las palabras. Y no creo que Bush y su equipo sean dementes.

Porque la corrupción de las palabras es una historia antigua sin siquiera entrar a considerar su pecado de nacimiento o maldición divina respecto al trabajo. Por ejemplo, la descomposición del sustantivo y el verbo trabajar tiene antecedentes históricos recientes. En la entrada de los campos de concentración nazis estaba escrito en un gran letrero que decía: “Die Arbeit macht Frei”. El trabajo hace libre o el trabajo es libertad. Se refería al “trabajo” forzado de los prisioneros que después serían exterminados. Ese “trabajo” forzado que debieron realizar millones ahora se califica en los documentos de los organismos internacionales como “trabajo esclavo.” De ese trabajo esclavo se beneficiaron durante la guerra las empresas públicas y privadas, la iglesia y otras instituciones en países como Alemania, Austria y otros.

Pero quizás uno de los conceptos más putrefacto de la historia sea el de “civilización”. En su nombre se perpetraron genocidios. La destrucción de las culturas amerindias es el ejemplo más catastrófico de la civilización. La guerra declarada fue calificada por los invasores entre civilización y barbarie. La primera acabó con la segunda porque usaban armas civilizadas: fusiles Spencer, Minie, Winchester, etc. y los reputados canones Krupp. Sin olvidar la celebre ametralladora. Ahora la guerra se realiza contra el terrorismo a nombre de la libertad y la democracia.

Sin embargo, de acuerdo a la tendencia actual pareciera que Bush no ha logrado los resultados que supuestamente buscaba al invadir Irak. Porque no había armas de destrucción masiva ni tampoco existe libertad ni democracia tras años de guerra. Esta opinión considera la baja popularidad de Bush y su guerra, el aumento de quienes se oponen a ella, incluso en las filas republicanas, y el triunfo electoral de los demócratas. Y claro la situación misma del país invadido que no tiene democracia ni libertad, sino destrucción y muerte.

Yo soy de la opinión de que Bush ha logrado su principal objetivo al atizar las diferencias religiosas que había entre sunitas y chiítas y elevarlas a grados de antagonismo y hostilidad irreconciliables. Se están matando unos a otros y la sangre derramada tarda y a veces nunca cicatriza. Bush ha logrado en algunos años destruir Irak, beneficiarse del petróleo, y desatar una guerra civil que puede llevar a la división de este país.

Porque uno de los fundamentos de toda política imperial o invasora es lograr la división de las fuerzas políticas del país ocupado. Los ejemplos actuales son Palestina, Irak y también Irán. Para este último país EEUU pergeña una fuerza opositora que funciona en el extranjero que ya se ha dejado oir. En Palestina, el principal legado de Arafat fue no permitir esta división, a pesar de las diferencias y a veces contradicciones existentes entre las fuerzas palestinas. Nunca se permitió ejecutar el sueño norteamericano y sionista de que los palestinos se maten entre sí. Ahora, en cambio, los enemigos del pueblo palestino gozosos observan esta destrucción interna. Los bandos palestinos realizan la guerra reemplazando a Israel. Aunque muchos advierten que es insensato y pugnan por impedir la autodestrucción.

En Irak, los norteamericanos han logrado finalmente su objetivo estratégico: instalar en este país una guerra civil entre dos bandos religiosos que, muy probablemente, terminarán por destruir el país. Nunca, desde la invasión norteamericana y sus aliados, una nación había sufrido tantas perdidas en vidas y recursos materiales. Sunitas y chiítas, al parecer, ya no pueden convivir.

Sólo los países que han derrotado a EE.UU. han evitado la división y destrucción nacionales. Tal es el caso de Vietnam donde los norteamericanos durante la guerra ya habían creado un Vietnam del Sur adicto a la invasión y a la autodestrucción. Una de las primeras medidas de los vencedores fue reunificar el país. Otro país que no ha permitido esta política ha sido y es Cuba. El sueño norteamericano no ha podido realizarse, por encima de la organización de un poderoso referente externo, el llamado “exilio cubano”. Corea es el ejemplo contrario. Allí quedó la huella invasora de Estados Unidos con la existencia de dos Coreas.

En todo caso mi intención ha sido llamar la atención sobre el abuso de Bush de una palabra tan noble como es el “trabajo”. ¿Advierten, estimados lectores, algo extraño en esta formulación? ¿Noble?

Otro caso para ejercer el sentido crítico. Quizás noble tuvo alguna calificación positiva cuando la nobleza reinaba y ella misma así lo hizo creer.Pero ¿qué significa noble?

Algunos dicen que este anacronismo representa a capas o estamentos parasitarios de algunos estados donde aún se mantiene. Hay países donde se ha prohibido los títulos de nobleza. Y los medios informan sobre las actividades de algunos sobrevivientes de la nobleza. Por ejemplo, el menor de los Habsburgo fue sorprendido en la aduana de un aeropuerto cuando trataba de ingresar joyas sin declarar. Y después se denunció que la organización de ayuda humanitaria que había fundado le servía para financiar sus actividades privadas. De manera que noble es otra palabra que cayó en descomposición y que perdió ese sentido positivo, si alguna vez lo tuvo

Y del concepto “trabajo” habría mucho que desenrollar. Tal vez la próxima vez.

 

Miguel Gómez S.

Inicios Febrero 2007.

 

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